El círculo


Esta es la historia de un Rey triste y de su sirviente que era muy feliz, como suele suceder en todas las historias de reyes tristes.
 Todas las mañanas el sirviente despertaba al rey con el desayuno y con las mejores de sus sonrisas, entraba entonando canciones.
 Un día el rey le preguntó que por qué siempre estaba feliz, que no tenia sentido. A lo que el sirviente contestó: "Tengo motivos para ser feliz, majestad. Tengo a mi familia sana y vivimos en una casa que usted nos cedió, mis hijos visten y calzan con ropas que nos dan en palacio. Tengo siempre las monedas que usted me da y esto me sirve para que yo y los mios podamos darnos un gusto de vez en cuando. ¿como voy a ser infeliz? Tengo todo lo que necesito".
¡¡Eso no tiene sentido, no se puede ser feliz solo con eso, tu me estás mintiendo, descubriré cual es tu secreto¡¡¡¡ marchate de aquí¡¡"- Dijo el rey. Y sonriendo el sirviente se marchó.



El rey llamó a uno de sus asesores y le contó la historia. Y le preguntó que si entendía las respuestas del sirviente.A lo que su asesor respondió:

 Dicen que las personas que están fuera del círculo son felices, el está fuera, majestad.
 El rey no lo entendía, así que el asesor decidió mostrarle hechos, en vez de explicar.

Para entender, hay que meter al sirviente dentro del círculo, entónces entenderás qué es el círculo.

El asesor le dijo al rey que preparará una bolsa con 99 monedas de oro. cogieron la bolsa y se escondieron  al lado de la casa del sirviente esperando que llegara el alba.
 Pusieron  la bolsita con las monedas colgada en la puerta de la casa junto a una nota que decía:" esto es tuyo, el premio por ser un buen hombre, disfrutalo y no le cuentes a nadie como lo encontraste".Tocaron a la puerta y se escondieron.
 El sirviente vio la bolsa, leyó la nota, agitó la bolsa y al escuchar el sonido metálico se estremeció, apretó la bolsa contra el pecho, miró hacia todos lados de la puerta y entró a su hogar.
El rey y el asesor se asomaron a la ventana para ver la escena. El sirviente se sentó y vació el contenido de la bolsa sobre la mesa, viento estupefacto las monedas de oro. Las tocaba y amontonaba, las acariciaba y hacía brillar a la luz de la vela, las juntaba y desparramaba, hacía pilas de monedas. Así, jugando y jugando empezó a hacer pilas de 10 monedas. Una pila de diez, dos pilas de diez, tres pilas, cuatro, cinco, seis.... y mientras sumaba 10, 20, 30, 40, 50, 60....hasta que formó la última pila: ¡9 monedas!

Su mirada recorrió la mesa primero, buscando una moneda más. Luego el piso y finalmente la bolsa. «No puede ser», pensó. Puso la última pila al lado de las otras y confirmó que era más baja.
Me robaron -gritó- ¡me robaron!
Buscó en la mesa, en el suelo, dentro de la bolsa,  pero no encontró lo que buscaba. Sobre la mesa, como burlándose de él, una montañita resplandeciente le recordaba que había 99 monedas de oro "sólo 99". -99 monedas es mucho dinero- pensó. Pero aún me falta una moneda. Noventa y nueve no es un número completo -pensaba- Cien es un número completo pero noventa y nueve, no.

El rey y el asesor mientras miraban por la ventanal, viendo como le cambiaba la cara al sirviente, el gesto era serio y enfadado.
El sirviente guardó la bolsita, quería esconderla y finalmente decidión meterla entre la leña, ahí no la encontraría nadie.Comenzó hace cuentas para ver el tiempo que necesitaría con su trabajo para ganar la moneda que le faltaba para que hiciera 100.
 Pensaba que con ese dinero cualquier persona podría dejar de trabajar, que con ese dinero ya no era necesario y podría vivir bien, sin embargo decidió que iba a trabajar duro para conseguir esa moneda que "le faltaba"., el resultado de sus cálculos es que tendría que trabajar unos 10 años más o menos.Pensó que era demasiado tiempo y comenzó a buscar soluciones para conseguir en menos tiempo esa moneda. Su mujer podría trabajar y de ese modo tardaría menos en conseguirla.
 Además podría llevar al pueblo por las noches lo que sobrara de comida y venderlo allí. Así que si comían mucho sobraría más comida y de éste modo ganaría más. Pensó en vender toda la ropa de invierno porque ya era verano y hacía calor. Con todas estas cuentas, en cuatro años habria obtenido esa moneda de oro que "faltaba" hasta completar las 100.

 El paje había entrado en el círculo del 99...

Una mañana al entrar a despertar al rey, su caracter ya no era el mismo, refunfuñaba y pegaba golpes a las puertas. Su cara era seria.
El rey le preguntó por aquel cambio de actitud. El no contestó de manera nada agradable.El rey con el tiempo se cansó de aquella actitud y sin miramientos lo despidió, no era agradable soportar a alguien de malhumor.

Desgraciadamente siempre nos falta algo para estar completos. Y sin embargo la unica forma de estarlo es la de gozar de todo lo que se tiene.


Qué pasaría si nos diéramos cuenta,  que nuestras 99 monedas son nuestro verdadero tesoro, ni más ni menos, y que no nos falta nada, que pensar en lo que "nos falta" sólo una trampa

¿Cuántas cosas cambiarían si pudiéramos disfrutar de nuestros tesoros tal como están, tal y como son?