La vasija agrietada

Un cargador de agua iba con dos grande vasijas que colgaban en sus hombros, cada una de ellas iba cargada.

 Una de ellas era muy vieja y tenia una grieta por donde se escapaba un poco de agua, con lo cual al llegar a la casa llevaba la mitad del agua, mientras la otra que permanecía entera.

 La vasija rota sentía que no cumplía con su trabajo, la que estaba entera se sentía orgullosa de terminar su labor, entera.

 Pasado un tiempo, la vasija que estaba rota le dijo al aguador: "Siento tanta vergüenza por no llevar toda el agua, quiero pedirte disculpas."El aguador sonriendo dijo: "Cuando estemos de vuelta por el camino, fijate en las hermosas flores que hay en el camino.
 Y eso hizo la vasija, y al llegar a casa, el aguador le dijo: "Las has visto? Están en el lado del camino por donde vas tú. Como ibas soltando agua, sembré semillas de flores a lo largo del camino, por donde vas y todos los días, tu las has regado. Yo he podido recoger hermosas flores para poner en la tumba de mi madre. Si tu no fueras así, no podrías portar esa cantidad de agua y a la vez hacer crecer las flores.