El árbol de los problemas

Un buen día, un hombre invitó a su compañero de trabajo acompañarlo a su casa para poder terminar con unos trabajos que no habían terminado en la oficina.
 El hombre era muy serio, se podría decir que siempre andaba como ausente y triste, quizás como enfadado. En el coche, camino de su casa, junto al compañero casi no habló nada. aparcó el coche a la entrada de la casa, donde había un pequeño jardín, en la puerta había un pequeño árbol. El hombre se detuvo delante de el y con sus dedos tocó la punta de las ramas.

Al abrir la puerta su cara había cambiado sorprendentemente, una gran sonrisa en su cara y abrazando a sus hijos, le dió un beso a su esposa. A continuación y con un té cada uno continuaron con el trabajo que tenían pendiente.

 En un descanso que hicieron el compañero de trabajo le preguntó al hombre: -Me vas a perdonar que me meta, pero aún estoy sorprendido y no logro entender tu cambio de actitud al tocar el árbol a la entrada de la casa.

El hombre respondió: -Ya, es que ese árbol que has visto, lo llamo mi árbol de los problemas. Me aseguro siempre, antes de entrar en mi casa de dejarlos ahí, porque no les pertenece a mi esposa ni a mis hijos.Los cuelgo y al salir por la mañana los recojo, pero al recogerlo no suelen haber tantos como cuando los colgué la noche anterior. Supongo que el aire se llevará un poco la carga. ;)