El principio de todo

La muerte forma parte del ciclo de la vida que implica que una fase ha terminado y comienza otra distinta. Entendiendo por muerte todo aquello que termina, tanto sea la vida misma, como una situación, una relación, en general, todo lo que está vivo tiene una muerte. Todo lo que ha comenzado, tiene que terminar.

 En el proceso de la muerte existe un punto de no retorno en que el ser humano es consciente plenamente de la no necesidad de las emociones que nos caracterizan y que protagonizan nuestra vida. Un momento de no tiempo, el momento de desprendimiento de las barreras que suponen nuestra mente y cuerpo, donde llega la comprensión infinita.


Cuando la mente ha soltado el mando toca la rendición ante la vida física y el abandono para completar el cierre de etapa, y es en éste punto cuando, excepcionalmente, algunas personas tienen una vuelta atrás. Después de ésta vivencia, donde llega la comprensión, es imposible que la persona vuelva a ser la misma.


 Es el mayor momento de lucidez, donde te das cuenta y sientes la comprensión de que la mente es una potente herramienta para el transitar por ésta vida humana, pero que el motor de todo, es el Amor. 

 Y llegas al entendimiento de la palabra Amor, que nada tiene que ver con todo lo que hasta ahora habías escuchado.

 Sentir el conocimiento del Amor en su plenitud, y entender su significado, nada que ver con el conocido hasta ahora. Entender el significado del uso de la mente; entender los olores, la limitación temporal, los limites mentales, no necesarios.

 Darte cuenta de que lo único importante en ésta vida es estar vivo, que lo demás es secundario. Y que hay que vivir y disfrutar de cada instante. Poder tocar cualquier cosa y sentir a través de los dedos, todo el significado .Poder salir y sentir el sol en el cuerpo, sentir su luz y todo el poder que tiene, sentir su amor. Y vivirlo.

 Entender el significado de la eternidad, de la energía que soy . De quien soy, seré y he sido, sin un orden cronológico. Sin caparazones, sin creencias ni juicios. Poder ver a través de los ojos de otra persona, con naturalidad, sentir el pensamiento y poder experimentar el desprendimiento de emociones. Entender y comprender tantos significados. 

  La comprensión de que el Amor, es por defecto, en todo, en cualquier cosa, acciones, cosas materiales, emociones, pensamientos, da igual, todo, cualquier cosa es amor, es lo único que existe y lo único que es, y de lo que todo, cualquier cosa, está hecho.

 Con la mente de antes es difícil entenderlo y explicarlo, me limito por mis propios patrones. Con la experiencia es fácil entender, porque todo se resume solo en Amor, no existe definición. Solo es y está.

 Tal vez, esa luz de la que hablan al morir, sea justo eso, ese momento de lucidez único.