Actitud

 Cada uno de nosotros pertenecemos a éste universo infinito, con sus infinitas posibilidades. Estas que se expresan en nuestra vida, en nuestra rutina diaria. Donde nada es exacto.

 La mejor herramienta que poseemos es la actitud, frente a cualquier situación. Y la manera más sana de encontrar una solución es no buscar, sino cambiar la actitud, de éste modo las piezas encajan de manera natural.

 Sabiendo que cualquier emoción o pensamiento es energía. Y que éstas, tienen una vibración distinta. Que las emociones y sentimientos negativos (tristeza, frustración, etc) tienen una baja vibración energética, y que las positivas ( alegria, tranquilidad, etc) vibran alto, que es justo lo que necesitamos, cuando la situación pinta de un modo desastroso, según nuestras creencias. Estos sentimientos y emociones vibrando en consonancia lo único que consiguen es retroalimentar el nivel vibratorio, creando más negatividad.

 Esta respuesta es inconsciente, forjada por nuestras creencias y patrones. Y en la cual estamos atrapados normalmente, haciendo que nuestra vida no fluya, y restando felicidad. La forma en la que retroalimentamos éstas emociones es acercándonos a otras situaciones o personas que vibren del mismo modo.

 Pero se trata de conseguir cierta higiene energética, sencillamente, por Amor. Aquel que no solemos practicar, el Amor Propio.
Ante una situación baja, buscar una emoción que esté por encima de la situación, es la única forma de vivirla de forma consciente y viva.

 Personalmente, cuando me veo desbordada y no soy capaz de cambiar esa actitud, me retiro; buscando soledad y el silencio. Para tomar conciencia del cambio de actitud.
Y es en esa soledad donde encuentro la actitud necesaria, con la que vivir plenamente la situación. Una actitud que habitualmente no será aprobada por el entorno, pero seguramente es la más adecuada para mí. Y sabiendo que no es necesario cambiar ese entorno o situación, que sencillamente se trata de vivirlo.
 Y desde ese conocimiento y actitud, volver a la escena.

 Sabiendo que dentro de las infinitas posibilidades existentes, en mi actitud resonaré con aquella que mejor encaje.

 Porque en el universo al que pertenezco todo es posible cuando no hay nada seguro.