1.- SOLO POR HOY NO TE PRE-OCUPES
Este principio nos habla de estar en la vida sin preocuparnos de lo que va a ocurrir, sino de ocuparnos en cada momento de lo que está ocurriendo.
Cuando nos pre-ocupamos, estamos haciendo un desgaste energético, ya que ponemos nuestra energía en algo que aún no ha ocurrido, mientras que ocupandonos, estamos poniendo la energía en el momento que estamos viviendo, sin hacer un desgaste innecesario, sobre algo que está por llegar o que quizás nunca ocurra.
2.-SOLO POR HOY NO TE ENFADES.
Este principio nos lleva al entendimiento del enfado llevado a sus extremos, es decir, en un enfado surge la ira, la agresividad y las emociones destructivas.
Para "evitar" éstas emociones insanas es bueno practicar éste principio diariamente, sabiendo que la ira, y la agresividad generan lo mismo. Por lo tanto si diariamente nos decimos a nosotros mismos éste principio, practicándolo, iremos viendo como poco a poco alrededor va apareciendo la armonía.

3.SOLO POR HOY SÉ RESPETUOSO CON TODOS
Aunque, en su orígen éste principio surge del respeto a los mayores y maestros, en la actualidad y en nuestra sociedad, se trata de llevarlo a todo ser viviente, ser respetuoso con todo el mundo, ya que todas las personas que nos rodean son maestros de nuestras vidas, todas ellas nos dan un aprendizaje, por lo tanto hemos de ser agradecidos por ello. Hay una frase que a veces nos raya mucho pero es real.."nuestro peor enemigo es nuestro mejor maestro"..

4.SOLO POR HOY TRABAJA HONRADAMENTE
Este principio nos lleva a ser honrados con nosotros mismos, a realizar nuestro trabajo con honradez, brindando lo mejor de nosotros mismos cualquiera que sea nuestra profesión, no engañando ni estafando a nadie. El recibir nuestro sustento con la tranquilidad de haber hecho nuestra labor de forma honrada nos produce bienestar.
5.SOLO POR HOY SÉ AGRADECIDO
La gratitud es algo que debemos llevar a nuestro día a día, dejando de lado el ego, la arrogancia o el miedo.
El agradecimiento nos allana el camino. Agradecer a la vida las pequeñas cosas crean en nosotros a la larga una sensación de felicidad. Porque las pequeñas cosas son las que hacen las grandes.
El simple hecho de levantarse por las mañanas y dar las gracias por el nuevo día crea un sentimiento de paz interior.